La teoría está clara y es que los desastres existen, no son predecibles, no son una opción y no son 100% evitables para las empresas. Pero lo que sí está en nuestras manos es estar preparados con planes de continuidad BaaS o DRaaS y así minimizar el impacto de estos. En post anteriores vimos las principales diferencias entre estos y la importancia de saber medir el grado de velocidad y eficiencia de recuperación. Esto último es la clave para escoger entre BaaS o DRaaS, dos parámetros fundamentales que definen un plan de recuperación los conocidos como RTO y RPO.

RTO y RPO:

Para tomar una decisión entre implantar un BaaS o un DRaaS es muy importante parametrizar los niveles de criticidad DRP (Plan de desastres), donde se analizan los RPO (Recovery Point Objective) y RTO (Recovery Time Objective).

  • RPO (Objetivo del Punto de Recuperación), se refiere al volumen máximo de datos perdidos medidos en tiempo desde que ocurre un fallo hasta la recuperación del último backup disponible. Este término esta directamente relacionado con la limitación de distancia de retroceso en el tiempo. Es decir, la cantidad de datos que se “pueden perder” antes de que afecte a las operaciones de la empresa, por ejemplo, pérdida de datos de
  • RTO (Objetivo del Tiempo de Recuperación), representa el tiempo que tarda en realizar la recuperación desde que ocurre un incidente hasta que las operaciones vuelven a estar disponibles para los usuarios. Este término se relaciona con el tiempo de inactividad que se sufre en caso de desastre. Es decir, el tiempo que debe de tardar en recuperar la actividad de aplicaciones y sistemas.

La criticidad ante un desastre se mide por periodos de tiempo desde el último respaldo hasta que se restaura o recupera la actividad. Por ello RPO y RTO tienen objetivos similares pero dirigidos a diferentes fines.

Arquitectura RPO RTO

¿Qué necesita tu empresa?

BaaS y DRaaS son servicios independientes que varían en función de las características de cada empresa, pero como hemos visto anteriormente pueden operar conjuntamente.

Ejemplos de aplicaciones BaaS y DRaaS:

La empresa B cuenta varios servidores destinados a diferentes funciones:

  1. Servidores que alojan las bases de datos de clientes y su ERP, en el que la solución idónea es un plan de DRaaS (Disaster Recovery) ya que no se pueden permitir estar sin acceso a dicha información sensible.
  2. Servidores que alojan toda la documentación (contratos, imágenes, archivos etc.), en este caso la solución es hacer un backup (BaaS) diario y así evitar la posible pérdida de información en caso de desastre.

Tener cubiertos los dos escenarios expuestos en el ejemplo anterior es la combinación perfecta ya que refuerza cualquier tipo de contratiempo posible. Los servicios BaaS y DRaaS son esenciales para garantizar la continuidad del negocio. Dejamos la cuestión en tus manos y si no lo tienes claro, nosotros te asesoramos.